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Transformación Digital: gran empresa pone foco en las estrategias y el cambio cultural.

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Índice de madurez digital local de EY establece que el 73% de las empresas se encuentran encaminadas en el proceso de transformación, pero son las que facturan arriba de US$500 millones las que están logrando un avance más significativo al enfocarse en factores como estrategia, innovación y cultura de la organización. 

La pandemia ha dinamizado la transformación digital (TD) en todos los sectores y tamaño de las organizaciones, tanto públicas como privadas. Se trata de una afirmación que se repite con frecuencia, pero que está basada en datos: según el último estudio elaborado por EY, el promedio del Índice de Madurez Digital (DMI) en el Perú se ubicó este año en 62,63%, un crecimiento de poco más de tres puntos porcentuales que en el 2020 (59,44%).  

Esta alza en parte ha sido posible porque el 55% de las empresas elevó su inversión en TD este año y un 37% la ha mantenido, pese al complicado contexto económico. Solo un 8% optó por reducir su gasto, sobre todo en los sectores económicos más afectados por la crisis económica (turismo y hotelería), que han debido detener o postergar muchos de sus proyectos.   

En el caso del sector público y gobierno, refirieron que la prioridad se centró en contener el avance de la pandemia, establecer normativas de control sanitario para todo el país y moderar la afectación de la economía. “Se aprecia que hay ciertos avances en el sector público, como las iniciativas principalmente enfocadas a temas de emergencia”.  

El estudio reveló que en el 2021 hay más empresas encaminadas en la ruta de madurez digital – 73% este año versus 65,9% el 2020 – y menos empresas están en fase inicial – 18% versus 30% el año pasado. El 9% se encuentra en estado avanzado, lo que refleja un avance sustancial frente al reporte del 2020 (4,5%).    

Ese 18% en etapa incipiente, según el informe, se debe a la carencia de un responsable de la TD, la falta de una hoja de ruta determinada o el hecho de haber dejado de tener como prioridad la innovación, dada la necesidad de concentrarse en estabilizar el negocio. La ventaja, señaló EY, es que aún están a tiempo de irrumpir sus mercados con una TD integral, coherente y efectiva, tal como ya han hecho varias de las que el año pasado estaban en ese nivel.  

Objetivos estratégicos 

La encuesta de EY, aplicada en febrero del 2021 a 211 participantes de 16 sectores industriales, reveló que el 34,1% de las organizaciones peruanas que están en proceso de transformación han acelerado el cambio solo en ámbitos prioritarios de la empresa, mientras que el 55,9% lo ha acelerado en todos los ámbitos de la organización.  

A nivel del tamaño de las empresas se han encontrado variaciones significativas. Las que cuentan con más de 1000 trabajadores ostentan un mayor desarrollo en materia de madurez digital frente al promedio de todo el país. Ellas consideran que los ámbitos más importantes para iniciar su TD han sido la estrategia, la innovación y el desarrollo del cambio cultural de la organización. “Esto es un síntoma muy positivo, tomando en cuenta que, sin alineamiento con la estrategia de la organización, y sin vencer la resistencia al cambio y trabajar con el factor humano, la transformación digital no puede ser exitosa ni sostenible”, concluye el estudio de EY.  

En los casos de organizaciones con menos de 500 trabajadores se considera con mayor importancia la experiencia del cliente como primera opción. Antes esa era también la prioridad de la gran empresa, pero este año las que facturan arriba de US$500 millones y tienen más trabajadores le prestan mayor atención a los aspectos de estrategia y cultura.  

“La trilogía entre estrategia, cliente y cultura debe formar la base sobre la cual se consolide un proceso transformacional. Se puede inferir que, en este último año, la crisis sanitaria siendo un factor exógeno, ha originado que los clientes modifiquen sus experiencias y puntos de contacto con las organizaciones y como reacción, tomen acciones más estratégicas y orientadas a la cultura interna para poder estar en mejor posición de alcanzar las nuevas expectativas de sus clientes”, señalaron desde EY.  

Ante la consulta a los encuestados sobre los efectos que ha ocasionado la pandemia en su plan de TD, cerca del 56% dijo que, a raíz de la pandemia, aceleró su plan, lo cual sirvió de catalizador en la mayoría de los ámbitos de la empresa. Consecuentemente, esto sucede entre las organizaciones que tienen un índice de madurez digital superior al promedio país de los sectores banca y seguros, educación, consumo masivo y retail.  

Más del 45% de los que tienen ingresos menores a US$50 millones anuales tienen a la TD como parte de su plan de reactivación ante la crisis y se encuentran con un índice de madurez similar al promedio nacional. Las empresas con mayores niveles de ingreso, superiores a los US$ 500 millones por año, tienen un nivel mayor de madurez digital que el resto de las empresas del país, estuvieron mejor preparadas para enfrentar la crisis sanitaria y su proceso de TD no se afectó. En algunos casos fue necesario priorizar en temas de estrategia e innovación, sobre todo en operaciones y cadena de suministro. 

La madurez digital estudiada por EY es el grado de transformación que han alcanzado las empresas en términos digitales, con énfasis en mantener un equilibrio a lo largo de todos los ámbitos del negocio. Miden si la transformación digital está siendo efectiva a nivel organizacional. Implica un avance gradual y holístico entre los diversos ámbitos de gestión de las organizaciones. Una empresa que mantiene muchas brechas digitales entre las áreas tiene como resultante una menor madurez digital.