Slider
Humberto Ballesteros, Red Hat

Red Hat: un aliado cada vez más cerca

Compartir en facebook
Compartir en twitter
Compartir en linkedin

El código abierto pasó de ser el antagonista de Microsoft a un aliado estratégico en apenas 20 años. De la mano de los servicios Microsoft Azure, los mismos que ebiz Latin America incorpora en la plataforma B2M, su rol en el mundo corporativo llega con Red Hat, de propiedad de IBM. Con motivo del Evento lanzamiento apertura Red Hat Perú, revisamos junto a su CEO, Humberto Ballesteros esta historia en donde el odio quedó fuera de competencia.

En la década de los setenta y ochenta ya existían quienes creían que el código debía ser de libre acceso. Poco a poco Richard Stallman, principal vocero de Linux y el software libre, fue ganando terreno entre programadores y consiguió ser el principal antagonista de Bill Gates, quien públicamente rechazaba su filosofía.

Las pasiones eran intensas y claras en aquella época: o eras de un bando o del otro. No existía posibilidad de amistad entre ambos estilos de programación. Prueba de ello es que Ballmer no dudó en decir en el 2001 que “Linux es un cáncer”, como bien recuerda Javier Pastor en Xataka.

Lejos de amilanarse ante tal calificativo, cuentan los testigos que ese 5% del mercado que representaban los seguidores de Linux lo tomaron como un impulso publicitario. Red Hat, nacido con raíces en el código abierto, lo aprovechó y predijo lo que sucedería: del odio se pasaría a la colaboración y el trabajo conjunto.

Hoy se puede implementar entornos de nube híbrida con las soluciones Red Hat basadas en servicios cloud de Microsoft Azure.

Microsoft inició una nueva era en el 2014, con la llegada de su actual CEO, Satya Nadella. Poco a poco logró que Linux y el código abierto sean sustanciales en la estrategia comercial de Microsoft. Compartir, colaborar e intercambiar pasos se volvieron parte del día a día del desarrollo de nuevas soluciones. Y si bien mantienen productos propietarios, el cobro por servicio y el amistoso compartir recetas con los que eran sus enemigos son cada vez más fuertes.

Hoy se puede implementar entornos de nube híbrida con las soluciones Red Hat basadas en servicios cloud de Azure. La integración completa de arquitectura de código abierto en una solución de Microsoft es una realidad palpable. Y Red Hat, desde hace un año propiedad de IBM, se está acercando cada vez más al Perú.

En IBM se habló mucho en los últimos años de la “co-competencia”. Este término hacía alusión a las asociaciones entre marcas competidoras, de modo complementario, para atender clientes comunes. En algunos proyectos locales llegaban como rivales, en otros como socios, dependiendo de la solución. En el 2019 decidieron que ya estaban lo suficientemente relacionados con Red Hat, y tuvo sentido invertir nada menos que US$34 mil millones por ella.

En cifras: “En este momento hay más de 2.400 clientes que utilizan nuestras soluciones de contenedores, y casi 600 clientes de servicios de IBM que utilizan la tecnología Red Hat”

Humberto Ballesteros, country manager de Red Hat Perú, informa que su empresa está inaugurando hoy jueves una oficina en el país. Ya tenían varios clientes locales, pero ahora tendrán una mayor presencia, no solo porque forman parte de IBM, sino porque el mundo busca hoy la flexibilidad de programación que ofrece el código abierto.

NUEVOS RETOS

Ballesteros considera que la transición a IBM los ha beneficiado. “A estas alturas ya tenemos suficientes horas de vuelo en este trabajo conjunto con IBM como para confirmar las proyecciones iniciales que nos llevaron a emprender este proceso”, recalca.

IBM aporta posibilidades de expansión y Red Hat su visión innovadora, añade. Eso se ha traducido en un aumento significativo de grandes negocios y mayor presencia en verticales en las que antes tenían baja penetración. Donde se unen IBM y Red Hat, los clientes están haciendo compromisos arquitectónicos a mayor escala y compras estratégicas a más largo plazo. Por eso, pese a estar el mundo viviendo una gran crisis económica debido a la pandemia, Red Hat creció 18% en el último trimestre y las plataformas en la nube de IBM un 30%, afirma.

La unión de ambas empresas ha conllevado incluso a que este año Jim Whitehurst dejara de ser el director ejecutivo de Red Hat para convertirse en presidente de IBM. Paul Cormier queda a cargo de Red Hat y quien era el vicepresidente de la nube y software cognitivo de IBM, Arvind Krishna, asume el cargo de CEO de IBM.

Estos nombramientos, explica Ballesteros, son una muestra del acercamiento tecnológico que ha conllevado a la fusión de ambas empresas y muestran un reconocimiento a la necesidad de impulsar los modelos de trabajo colaborativo y las tecnologías de la nube en las próximas décadas.

La coyuntura actual de la pandemia ha añadido un sentido de urgencia adicional al proceso de digitalización y la migración a la nube de las empresas, y su reto es aportar al máximo en ese proceso junto a sus aliados, entre ellos Azure.

“Red Hat sigue siendo Red Hat. Sigue siendo abierto, neutral e independiente. Y el compromiso con la comunidad de open source es tan fuerte como siempre. Ninguna de las dos compañías tuvo que tomar acciones concretas en la línea de disipar inseguridades, simplemente dejamos que el trabajo conjunto hablara por sí mismo, reafirmando las motivaciones principales de esta adquisición: escalar la innovación y generar más instancias de interoperabilidad para todo nuestro ecosistema”, asegura.

En esta nueva etapa Red Hat, añade, tiene el objetivo de ser un referente de esa nube híbrida abierta, confiable, veloz y flexible. La coyuntura actual de la pandemia ha añadido un sentido de urgencia adicional al proceso de digitalización y la migración a la nube de las empresas, y su reto es aportar al máximo en ese proceso junto a sus aliados, entre ellos Azure.

“Los clientes están ansiosos por aprovechar la innovación de código abierto. Quieren la libertad de desplegar, ejecutar y administrar de manera segura sus datos y aplicaciones en la nube de su elección y mantener esa elección es fundamental”, recalca.