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Pese a críticas especializadas, dictamen que crea ministerio CTI estaría listo a mediados de mayo

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Durante la primera fecha del foro en el que la Comisión CTI del Congreso convocó a especialistas para analizar la propuesta de ley para crear un ministerio CTI remitida por el ejecutivo, su presidente, Flavio Cruz Mamani, ofreció tener listo el dictamen a mediados de mayo pese a que éstos levantaron mayoritariamente cuestionamientos y advertencias sobre el proyecto.

En enero, la comisión de ciencia, innovación y tecnología (CTI) del Congreso recibió el Proyecto de Ley 1202/2021-PE que propone la creación de un Ministerio CTI. La propuesta fue elaborada por el Ejecutivo en base a recomendaciones de algunas instituciones estatales, pero no de la academia o la sociedad, quienes pidieron a través de los medios de comunicación que su voz fuera escuchada. Atendiendo a ello, la citada comisión envió solicitudes de información y organizó el Foro Internacional “Creación del Ministerio de Ciencia, Tecnología e Innovación” entre el 3 y 6 de mayo. 

Durante el primer día del foro, el presidente de la comisión, Flavio Cruz Manani, declaró que planean tener listo el dictamen que propone la creación del Ministerio CTI para mediados del presente mes. Aseguró que considerarán las recomendaciones recibidas por parte de la sociedad y la academia.  

Desde Concytec, su presidente Benjamín Marticorena Castillo, remarcó que no se debería montar un ministerio sin una agencia de funcionamiento autónomo. La propuesta del Ejecutivo no la incluye, sino que menciona que puede ser estudiado de forma posterior, lo cual sería inconveniente: lo ideal es que el ministerio nazca con la agencia ya incluida.    

En Europa, comentó Marticorena, la mayoría de países no tiene ministerios para este sector, sino que tienen consejos que definen las políticas públicas y agencias que ejecutan dichas políticas. Debe ser una instancia diferente, ajena a los vaivenes políticos, la encargada de realizar las acciones pertinentes. Incluso en Latinoamérica, donde hay varios países con un ministerio, también tienen una agencia que existía antes de su creación. “El único que no tiene una agencia con autonomía administrativa es el Perú”, lamentó.     

Marticorena advirtió que los ministerios están sometidos a constantes cambios de ministros y viceministros, lo cual impide consolidar las políticas de CTI y el desarrollo de los proyectos. Sin una agencia de CTI, la inestabilidad propia de la política peruana de estos tiempos trasladará sus dolencias al sector y los recursos ser orientarán a satisfacer iniciativas particulares del político de turno, remarcó.

Su recomendación es montar una agencia con autonomía técnica, administrativa y financiera que se encargue de la administración y asignación de los recursos para la CTI de forma integrada. El presidente de la agencia debe ser elegido por concurso púbico abierto y responder a un Consejo Directivo, para evitar los riesgos antes mencionados.

También recomendó mantener y fortalecer la Comisión Consultiva de CTI, fortalecer los institutos públicos de investigación, trasladar Proinnovate al ministerio CTI (no dejarlo en Produce) e incluir los programas de posgrado que forman investigadores bajo el nuevo ministerio, porque en la actualidad solo seis de cada 100 posgraduados producen investigación.   

Chris Tyler, director de políticas en el Departamento de Ciencia, Tecnología, Ingeniería y Políticas Públicas de la University College London (Reino Unido) destacó a su turno que lo importante es tener una visión a largo plazo, con un financiamiento previsto para ello para evitar sorpresas, interrupciones o baches. “Si un ministerio es la mejor forma de conseguirlo, háganlo, pero piensen bien la estructura que tendrá. Eso es siempre la mejor. No existe modelo perfecto. Pero no habrá innovación en ciencia sin educación, eso es imposible”, destacó.

Erick Iriarte, CEO de eBIZ, advirtió que el tema requiere ser más estudiado y debatido antes de tener un dictamen listo. Consideró que no se puede ignorar que la mayoría de presentaciones de expertos en el foro proponen varios cambios a la propuesta elaborada por el Ejecutivo que deben ser atendidos sin excesiva premura.    

Mejoras en la investigación 

Gisella Orjeda, vicepresidenta de la Academia Nacional de Ciencias, coincidió con Marticorena en su presentación al destacar la importancia de crear una agencia y adscribir los institutos de investigación de todos los sectores al Concytec, unificando su manejo bajo una única política. Además, alerto sobre la necesidad de elevar los niveles de investigación en los programas de posgrado de las universidades, que en la actualidad es muy escasa. 

Precisó que en el país existen 1641 programas de maestría y 362 doctorados en 46 universidades, pero solo nueve casas de estudio tienen certificación docente, es decir catedráticos a tiempo completo con grado obtenido en universidades listadas en rankings internacionales. De las nueve, solo tres se encuentran en el ranking SIR con una posición dentro de las mejores 200 en Iberoamérica y 150 en Latinoamérica.  

Lo más lamentable, según Orjeda, es que 23 universidades tienen una certificación nivel uno, es decir no tienen profesores que hablen otro idioma o con experiencia internacional. En nuestro país la formación doctoral no está vinculada con la investigación y, a pesar de que el número de investigadores se ha incrementado por cuatro desde el 2013, casi no se realizan investigaciones y estamos muy por debajo de la producción del resto del mundo y países vecinos. Por ejemplo, mientras Chile tuvo en el 2020 una producción científica citable de 17 137, en el Perú solo fue 5425. 

La universidad no es solo un programa de formación, su rol es transformar la sociedad a través del conocimiento y no lo cumples si falta labor de investigación. Tampoco se puede progresar si no hay adecuados nivel de selección tanto de los docentes como de los alumnos, explicó.   

La recomendación de Orjeda es analizar los programas doctorales con métricas adecuadas, crear una institución que evalúe a todas las instituciones de investigación públicas y privadas, entre ellas los posgrados de las universidades, y adoptar para todas una única política pública. Los posgrados, dijo, deben tener líneas de investigación definidas y financiamiento de acuerdo a una evaluación objetiva, lo que incrementará la producción científica con impacto en la sociedad.   


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