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De Da Vinci a Picasso… Un aprendizaje para la comunicación en estos tiempos

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Columnista invitada: Pamela Antonioli De Rutté, Gerente en Hub de Innovación Minera del Perú. Biotecnóloga con experiencia en formulación y desarrollo de proyectos de I+D+i y en gestión pública y privada relacionada a innovación.


En medio de este año de distanciamiento social, hemos tenido que aprender a trasladar ámbitos de nuestras vidas de lo físico a lo digital. Uno de éstos, ha sido el de las reuniones amicales. Junto con las plataformas que permiten interactuar en una sala virtual han aparecido también algunas aplicaciones que permiten generar dinámicas a la distancia. Estas aplicaciones nos pueden ayudar a expresarnos, pero también a generar dinámicas lúdicas a pesar de tener una pantalla entre nosotros.

Conocí uno de estos aplicativos1 en una última reunión y vale la pena compartir la innovadora experiencia así como la reflexión del juego. La dinámica tiene tres etapas bien definidas. En la primera cada uno tiene una pizarra en blanco para hacer un dibujo, usando herramientas como Paint. Aquí puedes aprovechar para aderezar el juego acordando el tema del dibujo, de esta forma, podría ser una oportunidad de conocernos mejor y hasta añadir un poco de picardía y humor. Solo tú puedes ver tu dibujo y te dan el tiempo suficiente para hacerlo con detalles.

En una segunda etapa el reto es replicar el dibujo que te muestran. Te dan un dibujo que ha hecho un compañero, lo puedes ver por un tiempo limitado y, en un tiempo limitado también, pones manos a la masa y dibujas lo que buenamente puedas recordar de la imagen. Todo esto siempre en una pizarra y un ambiente que solo tú puedes ver. No obstante, es en la programación de esta segunda etapa donde está el truco porque el aplicativo funciona haciendo un símil de rotación de imágenes en el grupo de personas; entonces, el primer dibujo que recibes es el dibujo original de la persona que está a tu derecha (o izquierda) virtual, el segundo dibujo que recibes es el dibujo que la persona a tu derecha hizo, pero como copia del de la persona de su derecha en la ronda anterior. Y así sucesivamente, vas recibiendo imágenes que son copias de copias.

¿Cuántas veces hemos recibido un mensaje deformado por su paso a través de personas? Con o sin intención, el elemento gravitante es que, al ser una persona el agente de retransmisión, el mensaje viene dotado con carga personal

En la tercera etapa está la carcajada asegurada: el aplicativo te muestra cada dibujo desde su versión original hasta la última copia pasando por tantas mutaciones como gente hay en el grupo. Dibujos que empezaron como obras de arte terminan convertidos en cuadros abstractos minimalistas o en imágenes donde los elementos se han transformado en forma y fondo, elementos que mutan, aparecen y desaparecen.

Lo más interesante del juego, y aquí viene la reflexión, es su capacidad de asemejar a la realidad en el caso de la comunicación: ¿Cuántas veces hemos recibido un mensaje deformado por su paso a través de personas? Con o sin intención, el elemento gravitante es que, al ser una persona el agente de retransmisión, el mensaje viene dotado con carga personal: la elección de las palabras, la intensidad o énfasis en alguna de sus partes, la interpretación adicional a los hechos, entre otros. Por ello, en épocas donde la tecnología y canales de comunicación marcan como pauta la inmediatez, es importante considerar el efecto agente. Por un lado, cuando seamos emisores o re transmisores, promovamos el ejercicio de pausa y revisión y, por el otro lado, cuando seamos receptores, promovamos el ejercicio de pausa y empatía, de lo contrario las mutaciones comunicacionales podrían pasarnos una factura onerosa como sociedad. Pasa en el juego, pasa en la vida real.


1 garticphone.com/es